ASAJA Ciudad Real denuncia la “insostenible” situación que atraviesan los agricultores de la provincia como consecuencia del fuerte incremento del precio del gasóleo agrícola, que en numerosas estaciones ya supera los 1,46 euros por litro, un coste “completamente inasumible” para las explotaciones agrarias y que está provocando que muchos profesionales hayan optado por dejar los tractores parados ante la imposibilidad de asumir el gasto.
La organización agraria considera que esta situación es “inadmisible” y reclama al Gobierno de España una actuación inmediata para evitar que el encarecimiento del combustible siga poniendo en riesgo la rentabilidad del campo español.
«Los agricultores no pueden seguir soportando un incremento continuo de los costes de producción mientras los precios que perciben por sus productos permanecen estancados o incluso disminuyen. Con el gasóleo agrícola a así, salir a trabajar el campo supone perder dinero», denuncian desde ASAJA Ciudad Real.
Insumo imprescindible
La organización recuerda que el combustible es un insumo imprescindible para prácticamente todas las labores agrícolas: preparación del terreno, tratamientos fitosanitarios, riegos, transporte de cosechas o recolección. Cada céntimo de incremento repercute directamente en la cuenta de resultados de miles de explotaciones.
ASAJA Ciudad Real reclama al Ejecutivo la adopción urgente de medidas que permitan aliviar los costes de las explotaciones agrarias, reforzando el apoyo al gasóleo profesional agrario y garantizando que el sector primario pueda desarrollar su actividad en condiciones de viabilidad económica.
«La realidad es que los agricultores no entienden por qué siguen pagando estos precios. No existe ninguna justificación para mantener el gasóleo agrícola en estos niveles mientras el sector atraviesa uno de los momentos más complicados de los últimos años. El Gobierno no puede permanecer impasible”, lamentan.
La organización advierte de que la agricultura española no puede seguir siendo el sector que absorba todas las subidas de costes sin recibir respuestas eficaces por parte de las administraciones.


























