El pistacho continúa ampliando su presencia en el campo español y se aproxima ya a la barrera de las 90.000 hectáreas, después de años de fuerte implantación de nuevas plantaciones, según los datos de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (ESYRCE) 2025.
Castilla-La Mancha se mantiene como el gran epicentro de esta expansión y concentra ampliamente la mayor superficie del país.
El cultivo suma 6.000 nuevas hectáreas en España durante 2025 y crece un 7,2%. Castilla-La Mancha concentra alrededor de 68.300 hectáreas, con Ciudad Real y Toledo a la cabeza, mientras aumenta con fuerza la superficie que entra en producción
Se trata de una evolución especialmente significativa porque se produce mientras el conjunto de los frutales no cítricos reduce ligeramente su superficie. El pistacho constituye, por tanto, una de las excepciones y confirma que el proceso de expansión iniciado años atrás todavía no ha terminado.
Castilla-La Mancha, epicentro del pistacho español
Los últimos datos publicados por Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha, elaborados a partir de información pública de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, sitúan la superficie plantada en 2025 en 68.311 hectáreas, frente a unas 64.500 hectáreas el año anterior. Esto supone incorporar alrededor de 3.800 nuevas hectáreas en un solo ejercicio.
La dimensión que ha adquirido el cultivo resulta más evidente con una perspectiva de largo plazo. El Gobierno de Castilla-La Mancha señala que la región ha pasado de aproximadamente 4.000 hectáreas en 2012 a cerca de 70.000 en la actualidad, multiplicando por 17 su superficie en apenas 13 años.
Ciudad Real y Toledo superan las 20.000 hectáreas
El cultivo está presente en las cinco provincias castellano-manchegas, aunque existe una fuerte concentración en Ciudad Real, Toledo y Albacete.
Toledo aparece como la provincia con mayor superficie, con 20.788 hectáreas, seguida muy de cerca por Ciudad Real, con 20.114. Entre ambas concentran prácticamente 41.000 hectáreas.
Albacete ocupa la tercera posición, con 16.797 hectáreas, mientras Cuenca se acerca ya a las 9.550. Guadalajara mantiene por el momento una implantación mucho menor, ligeramente superior a las 1.000 hectáreas.
El regadío gana terreno
La transformación del cultivo no afecta únicamente a la superficie. También está cambiando el modelo productivo.
De las 68.311 hectáreas contabilizadas en Castilla-La Mancha en 2025, aproximadamente 45.411 hectáreas, el 66%, corresponden a secano, mientras que otras 22.900 hectáreas, el 34%, se encuentran en regadío.
La evolución resulta particularmente significativa. En 2014 apenas un 17% de la superficie regional de pistacho estaba en regadío. Diez años después, en 2024, su peso había aumentado hasta aproximadamente el 32% y en 2025 alcanza ya el 34%.
Es decir, aunque el secano continúa siendo mayoritario, el peso relativo del regadío se ha duplicado en poco más de una década.
Toledo lidera este proceso. Sus 8.141 hectáreas regadas representan alrededor del 39% de toda la superficie provincial de pistacho. Le sigue Ciudad Real, con 6.573 hectáreas de regadío, y Albacete, con 5.651.




























