Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha criticado con dureza a la Comisión Europea por haber impulsado la aplicación provisional del acuerdo comercial UE-Mercosur mientras persistían dudas sobre las garantías de cumplimiento por parte de Brasil de determinadas normas europeas y por tener que suspender ahora, desde el 3 de septiembre, las importaciones de determinados productos brasileños, entre ellos carne de vacuno y productos avícolas.
Aplicación provisional del acuerdo
La organización considera especialmente grave que esta situación se produzca apenas unos meses después del inicio de la aplicación provisional del acuerdo y vuelve a poner sobre la mesa las dudas que ya había trasladado respecto a la reciprocidad y a las condiciones de competencia entre las producciones europeas y las procedentes de terceros países.
Unión de Uniones recuerda que estas sospechas sobre el cumplimiento por parte de Brasil de las normas europeas relativas a los antimicrobianos no son nuevas y considera especialmente preocupante que la aplicación provisional del acuerdo UE-Mercosur se pusiera en marcha el 1 de mayo mientras seguían pendientes cuestiones relevantes relacionadas con las garantías de cumplimiento de las normas comunitarias.
La Comisión reconoce ahora que Brasil no ha proporcionado garantías suficientes y mantiene una auditoría en el país, mientras que para determinados productos todavía no se han aportado las garantías necesarias.
“¿Quién se va a hacer responsable de los perjuicios para la salud que hasta ahora se hayan podido ocasionar si se demuestra que estos productos no cumplían las normas europeas?”, se pregunta la organización.
“Lo que está sobre la mesa hoy ya estaba flotando en el ambiente antes del 1 de mayo y, a pesar de todo, se decidió seguir adelante con la aplicación provisional del acuerdo”, añaden.
Unión de Uniones ya había advertido de los riesgos
La organización recuerda que ya había alertado públicamente de la gravedad de esta situación antes de la entrada en aplicación provisional del acuerdo y había reclamado que no se avanzara sin contar previamente con garantías suficientes y sin disponer de mecanismos eficaces para asegurar una verdadera reciprocidad.
Para Unión de Uniones, el problema vuelve a poner de manifiesto una cuestión fundamental: no puede exigirse a los agricultores y ganaderos europeos el cumplimiento de unas determinadas normas sanitarias, medioambientales, de bienestar animal o de producción y, al mismo tiempo, permitir la entrada de productos procedentes de países que no ofrecen garantías equivalentes.
La organización recuerda además que el procedimiento institucional del acuerdo sigue generando controversia y que el Parlamento Europeo ha solicitado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea que se pronuncie sobre su compatibilidad con los Tratados.
“Nunca entenderemos las prisas por poner en marcha UE-Mercosur cuando todavía existían dudas importantes y cuando el propio proceso institucional no estaba completamente cerrado”, señala Unión de Uniones.
Caídas entre el 10 y el 13 por ciento en vacuno de carne
Unión de Uniones señala asimismo que los efectos del acuerdo ya se estarían trasladando al mercado de vacuno de carne.
Según la organización, en determinadas lonjas estatales se están registrando caídas de entre el 10 % y el 13 % respecto a los niveles anteriores a la entrada en vigor provisional, en un contexto en el que algunos operadores de los eslabones superiores de la cadena estarían utilizando la nueva situación comercial como argumento de presión para intentar reducir los precios percibidos por los productores.
Unión de Uniones reclama por ello que la Comisión realice un seguimiento exhaustivo de los efectos del acuerdo sobre los mercados agrarios europeos y que los mecanismos de salvaguardia se activen con rapidez cuando exista riesgo de perjuicio para los productores.
La organización viajará a Bruselas la próxima semana con una agenda de reuniones en la que también abordará estas cuestiones y trasladará a las instituciones europeas la importancia de contar con estudios de impacto previos, mecanismos efectivos de seguimiento y garantías reales de reciprocidad.























