Prevé una cosecha nacional de pistacho de entre 12.000 y 14.000 toneladas

No obstante, la cifra definitiva dependerá de la evolución meteorológica y del peso que termine alcanzando el grano, señalan desde VíridiHorizons

pistacho español

VíridiHorizons, operador vertical español especializado en el sector del pistacho, prevé que la cosecha española de 2026 se sitúe entre 12.000 y 14.000 toneladas en una campaña marcada por el progresivo aumento de la producción nacional, unas perspectivas inicialmente estables para los precios y, sobre todo, por el reto de preservar la calidad del fruto después del cambio de las condiciones meteorológicas registrado en las últimas semanas.

Previsiones a la baja

La estimación supone rebajar ligeramente las previsiones realizadas al comienzo de la campaña, cuando se contemplaba una producción superior a las 14.000 toneladas. No obstante, la cifra definitiva dependerá de la evolución meteorológica y del peso que termine alcanzando el grano.

“La campaña había evolucionado de forma prácticamente perfecta hasta mediados de agosto, con buenas condiciones durante la floración y un excelente desarrollo vegetativo.

Sin embargo, la bajada de las temperaturas, el aumento de la humedad y las lluvias de las últimas semanas han cambiado el escenario y obligan a extremar el control para garantizar la calidad del producto”, explica Ignacio Soler de la Azuela, director técnico de VíridiHorizons.

Recuerda Soler que estas condiciones incrementan el riesgo de enfermedades fúngicas y de posteriores problemas de aflatoxinas, lo que convierte el manejo del fruto desde su recolección hasta su procesado en uno de los aspectos determinantes de la campaña. Por ello, será importante realizar correctamente, y dentro de los tiempos adecuados, las operaciones de pelado y secado para preservar la calidad de la cosecha.

A juicio del director técnico de VíridiHorizons, la campaña presenta además este año la particularidad agronómica de un adelanto de entre siete y diez días del ciclo del pistacho. “Tanto la floración como la maduración se han desplazado aproximadamente en ese intervalo, en línea con una tendencia al adelanto de las floraciones que viene observándose durante los últimos años”, explica.

Precios estables a la espera de la cosecha internacional

En cuanto a los precios, VíridiHorizons trabaja como escenario de partida con niveles similares a los de la pasada campaña, aunque su evolución estará condicionada por la producción internacional, los stocks existentes y la capacidad exportadora de los principales países productores.

Las estimaciones manejadas por la compañía apuntan a una reducción de al menos el 40% de la producción de Estados Unidos, que podría alcanzar el 50%, debido fundamentalmente a la fuerte ola de calor durante la floración, que perjudicó el cuajado del fruto, y a las restricciones de agua.

La repercusión sobre los precios dependerá también de las existencias de campañas anteriores y de la evolución de sus exportaciones, especialmente hacia China.

Asimismo, VíridiHorizons prevé que la oferta de otros grandes productores también podría reducirse este año.

Por ejemplo, Turquía afrontaría un año de menor producción, en torno a las 200.000 toneladas, dentro del ciclo alternante del cultivo, agravado por episodios de granizo, frío y fuertes tormentas, mientras que la producción en Irán se situaría en un nivel cercano a las 150.000 toneladas, afectada sensiblemente por los problemas de salinidad de sus explotaciones y las dificultades geopolíticas, productivas y comerciales.

España acelerará su producción en los próximos años

Más allá de esta campaña, VíridiHorizons considera que el gran cambio del sector español llegará durante los próximos años.

Actualmente, España cuenta con alrededor de 90.000 hectáreas plantadas de pistacho, de las que aproximadamente un 20% está en producción, por lo que existe un importante volumen de plantaciones jóvenes que se irá incorporando progresivamente al mercado.

La compañía prevé que este crecimiento se acelere especialmente cuando alcancen la edad productiva las plantaciones realizadas durante los últimos cinco o seis años, caracterizadas además por una mayor dimensión y tecnificación.

“Durante los próximos tres a cinco años vamos a asistir a una aceleración muy importante de la entrada en producción. Cuando estas explotaciones jóvenes alcancen su capacidad productiva veremos saltos muy significativos en la cosecha española”, anticipa Soler de la Azuela.

Demanda internacional creciente

Este aumento de la oferta coincide con una demanda internacional creciente y con una utilización cada vez mayor del pistacho como ingrediente en diferentes categorías alimentarias, lo que abre nuevas oportunidades para la industria española de transformación.

Para VíridiHorizons, el desafío consiste ahora en conseguir que el aumento de la producción no vaya acompañado de una pérdida de calidad.

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