La campaña cerealista arranca en la mitad sur peninsular marcada por la incertidumbre sobre los rendimientos y por una creciente tensión en el mercado, según refleja el último análisis elaborado por ASAJA Guadalajara a través de su responsable de mercados, Vicente Marqueta.
Tendencia alcista en las cotizaciones
El informe apunta además a una tendencia alcista en las cotizaciones del trigo, la cebada y el maíz, en un contexto en el que las altas temperaturas de las últimas semanas están comprometiendo el potencial productivo de numerosos cultivos que todavía se encuentran en fase de llenado de grano.
Desde la organización agraria señalan que el calor intenso y la ausencia de precipitaciones hasta el inicio generalizado de la cosecha acelerarán el secado de las plantas, obligando al cereal a completar el ciclo “dando todo lo que tiene”, aunque las expectativas productivas quedan lejos de las registradas la pasada campaña.
Las previsiones tampoco son especialmente optimistas para la colza, cuya superficie sembrada es reducida y presenta un potencial limitado, mientras que las leguminosas muestran un mejor comportamiento agronómico. Por su parte, girasol y maíz continúan aún en fases de siembra y nascencia.
En el plano económico, ASAJA Guadalajara advierte de que el incremento de los costes de producción y la caída de rendimientos obligan a replantear las referencias de mercado para la nueva campaña.
Según el análisis de Vicente Marqueta, con costes situados entre 650 y 750 euros por hectárea y producciones medias estimadas de entre 2,5 y 3 toneladas por hectárea, muchos agricultores necesitan precios claramente superiores a los 220 euros por tonelada para cubrir costes con cierta rentabilidad.
La organización subraya además que buena parte de la industria transformadora tiene prácticamente cubiertas sus necesidades de suministro para el enlace entre campañas, aunque todavía persisten dificultades para fijar precios de referencia para la nueva cosecha.
En este sentido, el análisis destaca que los productores nacionales no muestran disposición a vender “a cualquier precio” ante unas expectativas productivas discretas y unos costes claramente elevados.
ASAJA Guadalajara considera que el mercado debe construir precios “ajustados a la realidad”, teniendo en cuenta tanto las referencias nacionales como las internacionales, aunque advierte de que en los cereales de interior, como trigo y cebada, la competencia de importaciones es limitada.
Una situación diferente se produce en el maíz, donde la reposición vía importación sí condiciona el comportamiento de las cotizaciones y explica, según el informe, sus elevados precios relativos respecto a otros cereales.
“No es un año para regalar precio”
Vicente Marqueta insiste en que la campaña actual no reúne condiciones para presionar aún más las cotizaciones en origen pese a la habitual presión de cosecha. “No es un año para regalar precio”, sostiene el analista, quien recuerda que el mercado deberá encontrar un equilibrio entre las necesidades de abastecimiento de la industria y la sostenibilidad económica de las explotaciones agrarias.
El informe concluye apelando a un comportamiento “coherente” del mercado en un contexto de fuerte competencia entre operadores, pero también de limitada disponibilidad productiva y elevados costes estructurales para el agricultor.


























