El sector apícola está atravesando una situación complicada esta campaña por diversos motivos que la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha ha denunciado en diversas ocasiones.
Por este motivo, UPA CLM y la Asociación Provincial de Apicultores (ASAPA) se han reunido con el Viceconsejero de Política Agraria Comunitaria y Política Agroambiental, José Manuel Martín Aparicio, y el director general de Desarrollo Rural, José Juan Fernández.
Desde el sector apícola han trasladado a los representantes del Gobierno regional la situación de “asfixia estructural” que sufren los apicultores.
Durante las reuniones, el secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, acompañado de Ricardo Ortega, presidente de ASAPA, han recordado el enorme peso estratégico del sector en la región.
De hecho, España sigue siendo el primer productor de miel de Europa con unos 36.500 apicultores, de los cuales Castilla-La Mancha concentra el 7 % (unos 2.500).
Crisis “complicadísima”
UPA ha denunciado en diversas ocasiones que el colectivo se enfrenta a una crisis “complicadísima” donde los costes de producción superan el precio medio de venta, debido al encarecimiento de los insumos -especialmente el gasóleo-; los efectos de las condiciones climáticas; las enfermedades de las colmenas, como la varroa, y la competencia desleal de las mieles foráneas de baja calidad que saturan el mercado.
Frente a este escenario, UPA y ASAPA han puesto sobre la mesa varios ejes principales de actuación, como el blindaje y mejora de las ayudas agroambientales.
En concreto, han solicitado al Viceconsejero que se mejore sustancialmente la línea de ayuda agroambiental para los apicultores de la región.
Por otra parte, han propuesto que la apicultura pase al “vagón de cabeza” de los fondos comunitarios mediante una ayuda acoplada como pago directo por colmena.
“El sector se lo merece por justicia, pero también porque la polinización es un servicio gratuito y fundamental que prestamos al resto del tejido agrícola”, ha defendido Ortega.
Asimismo, han exigido solucionar el limbo administrativo que asola a los apicultores, quienes a menudo quedan excluidos de ayudas directas a la agricultura y ganadería, debido a su ambigua catalogación intermedia entre industria y producción ganadera.



























